El poder místico

El poder místico
(Extracto del capítulo Jinzu)
Shobogenzo – Eihei Dogen

El Maestro Zen Hyakujo Daichi dice: «Los ojos, las orejas, la nariz, la lengua: cada uno de ellos está sin ser manchado por la codicia de todos los dharmas existentes e inexistentes. Este estado es llamado «recibir y conservar un poema de cuatro versos», y también es llamado «el cuarto efecto». Los seis sentidos estando sin rastro alguno también son llamados «los seis poderes místicos». Cuando, por ejemplo, justamente en el presente, el estado no es obstaculizado por todos los dharmas existentes e inexistentes, y está más allá de la no-dependencia en el saber y el comprender, esto es llamado «poder místico». No retener este poder místico es llamado «estar sin el poder místico». Los bodhisattvas sin poder místico, como ya se han descrito, son de rastros ilocalizables, son seres humanos en el estado ascendente de buda, son seres humanos absolutamente impensables y son justamente dioses de ellos mismos».

El poder místico transmitido al presente de buda a buda y de patriarca a patriarca es así. El poder místico de los budas es «un ser humano en el estado ascendente de buda», es «un ser humano que es absolutamente impensable», es «un dios de justamente el sí mismo», «es un bodhisattva estando sin el poder místico», es «el conocimiento y la comprensión de la independencia», es «el poder místico sin retener esto» y es «todos los dharmas sin ser obstaculizados». Los seis poderes místicos están ahora presentes en el estado de la verdad del Buda, y los budas han recibido su transmisión y los han conservado durante largas épocas. Ni un solo buda ha dejado de recibirlos y conservarlos: aquellos que no los reciben y conservan no son budas. Esos seis poderes místicos clarifican los seis sentidos en el estado de «estar sin rastro alguno». En cuanto al significado de «estar sin rastro», un hombre de edad dijo:

Las seis clases de función mística son la vacuidad y están más allá de la vacuidad.
Una bola de luminosidad trasciende el interior y el exterior.

«Trascender el interior y el exterior» puede ser el «estar sin rastro». Cuando nos instruimos, aprendemos en la práctica y nos realizamos y penetramos en el estado sin rastro, no molestamos a los seis sentidos. En cuanto al significado de «no molestar», uno que molesta merece treinta [golpes] con el bastón. Así que deberíamos dominar los seis poderes místicos en el estado arriba descrito. Excepto los legítimos sucesores en la casa del Buda, ¿quién puede siquiera escuchar que este principio existe? [Otros] simplemente han confundido una vana búsqueda exterior con la conducta de regresar al hogar. Por otra parte, «el cuarto efecto» es una herramienta de la verdad del Buda, pero ningún erudito del Tripitaka ha recibido su auténtica transmisión. ¿Cómo podrían obtener este verdadero efecto aquellos que cuentan granos de arena o aquellos que vagan descarriados? Los que al «realizar lo pequeño están satisfechos» nunca han llegado al dominio del estado; solo los budas lo han recibido entre ellos. «El cuarto efecto» es, concretamente, el estado de «recibir y conservar un poema de cuatro versos». «Recibir y mantener un poema de cuatro versos» significa el estado en el cual, enfrentándose a todos «los dharmas existentes e inexistentes», «los ojos, las orejas, la nariz y la lengua» están cada uno «sin ser manchados por la codicia». «No ser manchado por la codicia es estar sin mancha». «Estar sin mancha» es «la mente de cada día», y es [el estado de] «siempre soy astuto en este lugar concreto». La auténtica transmisión de los seis poderes y el cuarto efecto en el budismo ha sido así. Si hubiera alguna [enseñanza] que fuera contra esto, deberíamos saber que no es el Dharma del Buda. En resumen, la verdad del Buda se domina, en todos los casos, a través del poder místico. En tal dominio, una gota de agua se traga y vomita al vasto océano, y una partícula de polvo levanta y deja marchar a la montaña más alta -¿quién podría dudarlo?-. Esto justamente es el poder místico en sí.

Créditos: Ver Libros Recomendados «Shobogenzo» Eihei Dogen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *