El establecimiento de la mente

El establecimiento de la mente
(Extracto del capítulo Hotsu-mujoshin)
Shobogenzo – Eihei Dogen

El Buda Sakyamuni dice: “Cuando la estrella luminosa apareció, yo, junto con la Tierra y todos los seres sintientes, realizamos simultáneamente la verdad”.

Así que el establecimiento de la mente, la instrucción, el bodhi y el nirvana puede ser [tal] establecimiento “simultáneo” de la mente, la instrucción, el bodhi y el nirvana. El cuerpo-y-mente de la verdad del Buda es la hierba, los árboles, las tejas y los guijarros, y es el viento, la lluvia, el agua y el fuego. Utilizar estos de manera que la verdad del Buda se realice es justamente el establecimiento de la mente. Asiendo el vacío, deberíamos construir estupas y construir budas. Recogiendo agua de los arroyos de las montañas, deberíamos construir estupas y construir budas. Esto es el establecimiento de la verdad de anuttara samyaksambodhi y es cien mil miríadas de establecimientos del único establecimiento de la mente del bodhi. La práctica-y-experiencia también es así. Cuando, por el contrario, escuchamos que el establecimiento de la mente es un suceso de una sola vez, después de lo cual la mente no se establece de nuevo, y que la instrucción es interminable [pero] la experiencia del efecto es una experiencia de una sola vez, no estamos escuchando el Dharma del Buda, no hemos descubierto el Dharma del Buda y no nos vamos a encontrar con el Dharma del Buda. Los miles de kotis de establecimiento de la mente son, inevitablemente, sucesos del único establecimiento de la mente. Miles de kotis del establecimiento de la verdad de la mente de la gente son sucesos del único establecimiento de la mente. Y un establecimiento de la mente es miles de kotis de establecimientos de la mente. La práctica-y-experiencia y la proclamación del Dharma también son así. Si no hubiera cosas tales como la hierba y los árboles, ¿cómo podría existir el cuerpo-y-mente? Si no fueran el cuerpo-y-mente, ¿cómo podría existir la hierba y los árboles? Aparte de la hierba y los árboles, no hay hierba ni árboles; por tanto, [la hierba y los árboles] son así. Sentarse en zazen y buscar la verdad es el establecimiento de la mente del bodhi. El establecimiento de la mente está más allá de la unicidad y la diferencia, y sentarse en zazen está más allá de la unicidad y la diferencia: están más allá de la repetición y más allá de la división. Todas las cosas deberían ser investigadas así. Si todo el proceso de juntar la hierba, los árboles y los siete tesoros, y construir estupas y construir budas, fuera un hacer intencional y, por tanto, [fuera] inútil para la realización de la verdad, entonces los treinta y siete métodos auxiliares del bodhi también serían el hacer intencional, y cada ejemplo de reunir el cuerpo-y-mente de un ser humano o un dios del triple mundo con el fin de hacer la instrucción sería el hacer intencional, y la realización del estado definitivo sería imposible. La hierba, los árboles, las tejas y los guijarros, y los cuatro elementos y los cinco agregados, son todos igualmente “la mente sola” y todos igualmente la “forma real”. Tanto todo el universo en las diez direcciones como la verdadera y real naturaleza búdica son el Dharma permaneciendo en el lugar del Dharma. En la verdadera y real naturaleza búdica, ¿cómo podría haber tales cosas como “la hierba” y “los árboles”? ¿Cómo podrían la hierba, los árboles, etcétera, no ser la verdadera y real naturaleza búdica? Todos los dharmas están más allá del “hacer intencional” y más allá del “no-hacer”: son la forma real. La forma real es la forma real tal y como es y el tal-y-como-es es el cuerpo-y-mente aquí y ahora. Con este cuerpo-y-mente deberíamos establecer la mente. No seas reacio a pisar el agua o pisar las rocas. Justamente tomar un tallo de hierba y convertirlo en el cuerpo dorado de cinco metros, o tomar una partícula de polvo y construir una estupa o un santuario de un buda eterno, es el establecimiento de la mente del buda en sí mismo. Es encontrarse con Buda, escuchar a Buda, encontrarse con el Dharma, escuchar el Dharma, convertirse en Buda y actuar como Buda.

Créditos: Ver Libros Recomendados “Shobogenzo” Eihei Dogen.

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