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El humilde propósito de este sitio no es otro que el de, como dice Dogen Zenji en el Fukanzazengi, «contribuir a la Vía esencial de la obra de Buda».

Dogen Zenji
Dogen Zenji
Koso Joyo Daishi
(Ancestro Eminente, Sustentador de Luz, Gran Maestro)

En este sitio podéis encontrar recursos sobre Budismo Zen.

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«Existe el sufrimiento, no quien sufre.
Existe el hecho, no quien lo hace.
Existe el Nirvana, no quien lo busca.
Existe la Vía, no quien la recorre».

Buda, Vissudhimagga


Shohaku Okumura, en un comentario al imprescindible Genjo Koan de Dogen, nos dice:

Shikantaza, el zazen enseñado por Dogen Zenji, es una práctica única, incluso si es confrontada con las prácticas de meditación seguidas por las distintas tradiciones budistas. Al practicar shikantaza no hacemos otra cosa que sentarnos con el entero cuerpo y mente. No hacemos nada con la mente, por ello de hecho no se trata de una práctica de meditación. En este zazen no practicamos con un mantra y no contemplamos nada. No contamos ni observamos la respiración. No buscamos concentrar la mente sobre un objeto en particular ni usamos cualquier otra técnica de respiración; nos limitamos en verdad a sentarnos con cuerpo y mente. Nos sentamos simplemente con los ojos abiertos en una postura erecta y respiramos de forma profunda, tranquila con la nariz y desde el abdomen. Cuando nos sentamos en esta postura, incluso si permanecemos inmóviles, los órganos vitales no dejan de funcionar, el corazón continua latiendo y el estómago digiriendo. Durante zazen cada órgano individual del cuerpo continua desarrollando su función y no existe razón por la que no deba hacerlo también el cerebro. Igual que la función de la tiroides es secretar hormonas, la del cerebro es secretar pensamientos, que surgen continuamente de la mente. Sin embargo en zazen la práctica consiste en dejarlos estar, permitimos a cada cosa florecer y desaparecer libremente. No atrapamos nada, no buscamos controlar nada. Tan solo nos sentamos.

Sentarse en zazen es una práctica muy simple, pero simple no significa necesariamente fácil. Al mismo tiempo es una práctica muy profunda. Durante zazen no obtenemos nada. Como decía Kodo Sawaki Roshi, zazen no sirve para nada. Sin embargo es en sí mismo Budadharma y cuando en esta práctica evitamos «hacer», el yo es iluminado y concretado por todas las cosas. Shikantaza no es una práctica realizada por el individuo. Más bien, es una práctica en la que dejamos que se vaya el yo kármico individual que busca constantemente satisfacer los propios deseos. En zazen se manifiesta el verdadero yo, el yo es una única cosa con el universo entero.